¡Nadie ha querido faltar a uno de los días más grandes de la FAMILIA CONCEPCIONISTA!

Un año más la Niña María en compañía de S. Joaquín y Sta. Ana, hermosa, Reina del Cielo, es presentada en el Templo.

Emoción, alegría, luz, bendición...un sentimiento tras otro recorre la mente hasta llegar al corazón de todos los que estábamos allí presentes.

Y tras esta misa que fortalece el alma ¡nada mejor que seguir compartiendo un ratillo mientras colaboramos con un aperitivo solidario! Y de nuevo, el comedor lleno de sonrisas, de conversaciones, de intercambio de emociones.

La familia Concepcionista no deja de crecer, apenas hoy cabíamos en la capilla, y sabiendo que muchos de sus miembros nos siguen desde lejos aquí va nuestro cariñoso recuerdo para ellos.

Os dejamos un resumen de lo que las palabras, por más que lo intenten, nunca podrán describir:

¡VIVA LA NIÑA MARÍA!

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